5 ene. 2017

Islandia, Jökulsárgljúfur National Park

Vamos hacia el  Jökulsárgljúfur National Park,  un territorio muy especial.





Nos desviamos hacia Dettifoss desde la Ring Road cogiendo   la 864, paralela al río Jokulsa por la orilla derecha,  y resultó ser, en los 30 kms hasta Dettifoss una carretera infernal con el pavimento atravesado por pequeños surcos que convirtieron la hora y media que nos daba google maps en tres horitas casi exactas.

Sólo unos 8 kms más adelante podríamos haber cogido la 862 que estaba mucho mejor (pero eso lo supimos después).



En esta foto hecha desde el coche en marcha puede verse un detalle del firme de la 864. 

Pero ahí está  Dettifoss,  el agua nebulizada por encima de las piedras lo anuncia. 


44 m de caída y 100 de ancho (las dos figurillas  de la izquierda dan idea de su magnitud), pero no es su tamaño lo que impresiona, lo que realmente sobrecoge es su fuerza y  estruendo. Es la cascada más caudalosa de Europa, 200 m3/seg. que visto así, ante tus narices estremece cuanto menos y ejerce un extraño magnetismo, no puedes dejar de mirarla. Sus aguas son turbias por el arrastre de todo lo que encuentra a su paso.


Dejamos Dettifoss y el Jokulsa serpenteando por el  cañón hacia la siguiente cascada, Hafragilsfoss que se vislumbra al fondo, pero eso lo dejaremos para mañana, haber echado tanto tiempo en esa infernal carretera nos impide detenernos más, hay que llegar a Kópasker y nos tememos que la carretera continúe tan desastrosa.



A la derecha una zona volcánica de tierras rojas que merecería una paradita.

A medida que nos acercamos a Kópasker el paisaje se dulcifica.

Llegamos a Kópasker  con ganas de descansar,  el albergue está muy bien dotado  y sólo hay dos o tres personas además de nosotros.
A la mañana siguiente volvemos desde Kopasker a Jökulsárgljúfur National Park, empezando por Asbirgy,   un cañón con forma de herradura que la leyenda atribuye a la huella de Sleipner, el caballo  de Odín, dicen que tenía nada menos que ocho patas, aunque parece más razonable la teoría de  que el Jolkulsa, salvaje y caprichoso,  hizo este recorrido en el pasado y dejó esta imponente huella.


Continuamos hacia el Jokulsa y sus famosas cascadas, la primera, Hafragilsfoss   y a su lado esta preciosa montañita roja.

Hafrahilsfoss



Orilla derecha, cerca de Hafrahilsfoss

El entorno de Dettifoss es muy duro, un desierto de rocas que afloran formando una especie de pavimento a lo bestia.


Dettifoss desde la orilla izquierda.



Y aguas arriba, caminando 10 minutos  encontramos la otra gran cascada de este tramo del Jokulsa, Selfoss.




5 sept. 2016

Calma


Calma
Cae el sol,
bullicio en el puerto de Chania... a mi espalda.
Basta girar hacia este lado
 y la calma te envuelve,
te cala como a una esponja,
en un instante pierdes peso
y no quieres moverte
pegada al borde del agua
en un instante dulce, intenso...


24 ago. 2016

Mediterráneo



Mediterráneo, tanta belleza, tanto dolor...
Recorriendo Grecia hace tres meses, esta canción rondaba mi cabeza muchas veces.

En Méditerranée, George Moustaki
www.youtube.com/watch?v=38ZVerDj0Xk

Dans ce bassin où jouent
Des enfants aux yeux noirs,
Il y a trois continents
Et des siècles d'histoire,
Des prophètes des dieux,
Le Messie en personne.
Il y a un bel été
Qui ne craint pas l'automne,
En Méditerranée.

Il y a l'odeur du sang
Qui flotte sur ses rives
Et des pays meurtris
Comme autant de plaies vives,
Des îles barbelées,
Des murs qui emprisonnent.
Il y a un bel été
Qui ne craint pas l'automne,
En Méditerranée.

Il y a des oliviers
Qui meurent sous les bombes
Là où est apparue
La première colombe,
Des peuples oubliés
Que la guerre moissonne.
Il y a un bel été
Qui ne craint pas l'automne,
En Méditerranée.

Dans ce bassin, je jouais
Lorsque j'étais enfant.
J'avais les pieds dans l'eau.
Je respirais le vent.
Mes compagnons de jeux
Sont devenus des hommes,
Les frères de ceux-là
Que le monde abandonne,
En Méditerranée.

Le ciel est endeuillé,
Par-dessus l'Acropole
Et liberté ne se dit plus
En espagnol.
On peut toujours rêver,
D'Athènes et Barcelone.
Il reste un bel été
Qui ne craint pas l'automne,
En Méditerranée.

5 may. 2016

Mauthausen, 71 años de la liberación


Hoy se cumplen 71 años de la liberación de Mauthaussen, el llamado campo de los españoles.

Ha pasado  un año desde que empecé esta entrada a propósito del 70 aniversario pero quedó en borrador hasta hace unos días cuando vi en el blog de una amiga, familiar de un preso, lo que cuenta de su reciente visita al campo  y  me impongo publicar aunque sean solo unas pinceladas de nuestra visita.

Tengo que vencer cierta resistencia, no me resulta fácil, pero creo que en este momento, con millones de personas  huyendo de la guerra y del hambre que llaman a las puertas de Europa, de esta Europa que se resiste a recibirlos dejándolos morir y sufrir hacinamiento y miseria en  "campos de refugiados" que no son refugio de nadie abandonados a la miseria y el dolor, siento que no hemos aprendido nada de nuestra historia.

Miedo da hablar de similitudes pero ¿qué nombre le damos a lo que está ocurriendo? ¿No es un genocidio por omisión? ¿Podemos sentirnos orgullosos de pertenecer a una Europa que niega los más elementales derechos humanos a miles de personas, que  olvida lo que pasó hace 70 años y trata a quienes piden asilo   como extraños cuando no  enemigos? Retomo esta entrada movida también por esta situación incalificable. 

Sólo mostraré  algunos detalles de nuestra visita  y un recorrido visual con fotos selecionadas entre unas 300 que hice.  Valga como recordatorio de lo que ocurrió y  para ser conscientes de lo que está ocurriendo ante nuestras narices.

La llegada
Lo primero que impresiona al llegar es pensar como en un lugar así ocurrió aquel horror.
Colinas verdes, campos de labor, viviendas de recreo y los colores del otoño tiñendo un paisaje de cuento.


Empezamos nuestra visita con una magnífica guía, una chica alemana que con algunos textos y fotografías nos hizo viajar en el tiempo, a pesar de que ahora todo aparece limpio y cuidado.

Nos invita a leer en voz alta el siguiente texto que nos sitúa, si fuera posible de alguna manera, en el momento de la llegada de los presos a la estación del pueblo y su traslado a pie al campo.

La rutina cotidiana de los habitantes del pueblo.

Ficha de un preso
La lectura nos tocó fuerte y  seguimos  caminando por las dependencias del campo que, convertido en memorial, no tiene la intensidad que tendría de conservarse todos los barracones y otros elementos tal como estaban en aquel momento.
En esta zona se situaba el campo de fútbol y un grupo de barracones como muestra la siguiente fotografía
El fútbol en Mauthausen, interesante artículo en El País: Marcar un gol en el infierno



La cantera


La  escalera   no era regular como aparece ahora sino con peldaños irregulares, algunos hasta de medio metro de altura. 




Desde las viviendas de la parte superior de la foto podía verse parte de la cantera. Una vecina  envió un escrito a las autoridades del campo que no sé por qué no tengo completa pero  puede entenderse su petición y estremece por cómo este horror convivía con el día a día de los vecinos.

Escrito de una vecina a las autoridades del campo 

Ante  la fachada del edificio principal se extienden algunas de las piedras de la cantera transportadas por los presos.






Tomo prestado el texto con la traducción de mi amiga Conchita tomada de la placa de granito y  recomiendo visitar su blog que enlazo al final.
"MURO DE LOS PARACAIDISTAS". Varios centenares de detenidos fueron precipitados desde esta pared abrupta de la cantera. Se aplastaban al pie de este muro o bien se ahogaban en la profunda charca. Bastante a menudo también, los detenidos que no podían soportar más sus sufrimientos se arrojaban desde lo alto. Para burlarse las SS. les llamaba cruelmente a estos hombres consagrados a la muerte "los paracaidistas". El primer grupo de judíos holandeses que llegó a Mauthausen en verano de 1942 fue precipitado desde lo alto de este muro por las SS."

La piscina 
Los mandos del campo y sus familias tenían que "distraerse".


Fachada principal
Interior tras la puerta principal
Las cocheras



Los barracones




Los barracones están vacíos, según la guía retiraron las literas originales porque era duro  para gente impresionable y se deja una fotografía  para hacernos una idea.





La muerte sistemáticamente organizada
Hornos crematorios
Así eran 
Las "duchas" 


La jeringa  que un  prisionero encargado de la farmacia sacó a escondidas del campo, él presenció inyecciones letales y dio su testimonio.

El "quirófano"

Sin palabras
Cementerio



El  homenaje, el recuerdo...

Monumento a los españoles



Quedan muchas cosas para una descripción del Memorial pero mi objetivo no era ser exhaustiva sino dar unos rasgos en memoria y homenaje a quienes sufrieron aquel horror.

Info interesante:

Testimonio de la visita de una amiga familiar de un preso:
Después de Mauthausen (III)
Sobre la liberación del campo:






16 abr. 2016

ISLANDIA. Fiordos del Este (II) Seydisfjördur

Retomo  Islandia a propoósito de la movilización que estos días ha provocado la dimisión del primer ministro, Sigmundur, Gunnlausson, al aparecer en los llamdos  "papeles de Panamá", un motivo más para admirar ese país.

Mañana luminosa en  Reydarfjördur y continuamos ruta por los fiordos del Este hacia Seydisfjördur.


 Reydarfjördur 
Cargando la furgo para seguir camino.
Desde el coche en marcha vemos por las laderas deslizarse como hilos y en pequeñas cascadas regueros de agua del deshielo.



Precioso recorrido en el que bordeamos el lago Heidarvatn.. 

Vemos un indicador de Gufufoss, cascada cola de caballo que en Islandia es una de tantas pero que para nosotros, de zonas menos abruptas y mucho más secas, merece una parada.

El pequeño sendero flanqueado de brezo y arándanos







Seydisforjdur al fondo



Seydisforjdur me pareció uno de esos sitios donde me gustaría vivir al menos durante un tiempo,  700 habitantes en un entorno de cuento, el pueblo más bonito de Islandia según dicen, rodeado de montañas al fondo de un fiordo cuyo final semeja un pequeño lago rodeado de casas, casas en la que viven muchos artistas que encontraron en  Seydisforjdur un lugar de inspiración y vida, por las ventanas asoman indicios de esos quehaceres  y a veces rebosan hacia la calle.





Al lado del aparcamiento, Avalancha, escultura  que recibió ese nombre en memoria de las muchas avalanchas ocurridas en este lugar a lo largo de los años, una de ellas con 24 fallecidos.  La última ocurrió en 1996, en esa ocasión no hubo víctimas pero destruyó una fábrica de la que se extrajeron las vigas para el memorial.



Bajo estos farallones no extraña que las avalanchas sean una amenaza muy real.
Husmeando el arte en Seydisfjordur
Todo dispuesto
Estudio y galería


Tienda con mucho encanto donde adquirir artesanía local, libros...
             






La música, cómo no.


Reivindicando la lana de sus hermosas ovejas.

Este amigo nos despide mirando de medio lado. :)