8 jun. 2015

Menorca, piedra y agua

Esta entrada va por Gabriel, menorquino de pro y por Ángela, extremeña-menorquina, ¿a partes iguales?, que nos han enseñado a amar a Menorca y a disfrutarla "desde dentro".


Irán saliendo algunas entradas más de Menorca, como siempre me ocurre con el blog, mandan el recuerdo o el deseo y la emoción de lo que se hace por puro placer.


Cómo empezar a decir algo sobre  ese trozo de tierra en medio del Mediterráneo, amasijo de rojos, ocres, sienas, violetas, grises o verdes que deslumbran pero además con una historia, una cultura y una gente que enamoran. 

Y es que este  paraíso de rocas y vida, Reserva  de la Biosfera desde 1993, se fue modelando a lo largo de millones de años en el choque  de dos de las grandes placas tectónicas (Africana y Europea), amasado  milenio a milenio por cascotes desprendidos de aquellos gigantes, amontonados de mala manera, deslizados, aplastados, arrastrados por ríos primigenios, endurecidos, rotos, compactados… Son esos cascotes los que componen el esqueleto de areniscas, cuarcitas, turbiditas, pizarras únicas… que dieron cuerpo a esta joya y afloran por el norte de la isla a cada paso.

Y en el sur, el preciado marés, mucho más joven, amasado con polvo de corales y bichos marinos, extraído en monumentales canteras,  con el que edificaron sus construcciones los habitantes de la isla, desde aquellos talayóticos ancestrales hasta nuestros contemporáneos, antes de que el cemento y sus bloques de construcción exprés lo hayan ido desplazando casi totalmente, siempre la prisa, siempre la economía.

Me imagino una máquina del tiempo a cámara rápida, como si fuese posible observar aquella vorágine telúrica y  la veo emergiendo y sumergiéndose, mojada y remojada hasta reaparecer hace 15 millones de años, Venus deslumbrante en medio del Mediterráneo,  y quedar ahí, barcaza luminosa, tal como la vemos ahora.

Pienso en Menorca y me aparece Pregonda y su entorno, por ahí empezamos.


Hacia Pregonda por el Camí de Cavalls 

Caminar un par de kilómetros en plena canícula para darse un baño parece absurdo si se dispone además de lugares más accesibles y cómodos para un chapuzón glorioso; si lo has hecho alguna vez para llegar a Cala Pregonda, puedes entenderlo.

Ya el camino te ofrece tal espectáculo que convierte la caminata en puro placer, si llevas una cámara el tiempo puede duplicarse, imprescindibles un buen sombrero y un baño de protector solar si lo haces en horas centrales del día (me ha quedado de información meteorológica o spot institucional, jeje).


La hilera de coches da idea de qué estamos hablando


   Cala de Benimel-lá



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Estanque de Binimel-lá, en la desembocadura del torrent de s'Alairó.



Arenas negras y ocres se alternan en Binimel-lá.


Siempre hay algún tronco arrastrado por el mar en esta playa.
Tramo de la playa con posidonias, un indicador biológico de calidad  del agua
Pregonda

Calasmorts
Formaciones de arenisca  con erosión alveolar entre Binimel-lá y  Calasmorts que ya vemos al fondo.

Pequeñas torres  de piedras, afición global en los últimos tiempos, cada año hay más.


Estanques temporales en Calasmorts con restos de sal tras la evaporación.

Formando una uve muy fotogénica, las areniscas del pérmico a la izquierda y cuarzoqueratófidos (origen volcánico) a la derecha (maravillosa internet para ampliar conocimientos).














Areniscas con erosión alveolar (taffoni




La arena, que a golpes de tramontana hace pacientemente su  trabajo 






 Ya queda poco... ¡Última subida!
Desde arriba

Calas Pregonda y Pregondó desde el Camí de Cavalls
(Panorámica, clikar para ver a mayor tamaño)

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Punta y cala de Pregondó"lo pequeño es hermoso".
(Panorámica, clikar para ver a mayor tamaño)
Cala pregonda desde el Camí de Cavalls.
(Panorámica, clikar para ver a mayor tamaño)

Último tramo y...


¡Al aguaaaaaa!

Los guardianes de Pregonda


Al fondo, Escullar de Pregonda con la playa de la Luna, una nadada hasta allí da para soñar en las noches de invierno.

Sa Má


Oteando el horizonte desde el Escullar de Pregonda

Más plantas de la zona 

(Clikar para ver a mayor tamaño)

Cardo marino, comestible y afrodisíaco, además de precioso. :)
Zarzaparrilla
Azucena de mar (Pancratium Maritumum)
Euphorbia pithyusa en las arenas rojas de Pregonda
Hinojo marino, abundante en la zona, refrescante
masticarlo mientras caminas.



Para hacer esta entrada, aunque no lo parezca, he disfrutado buscando y leyendo por estos sitios web:

http://menorcaaldia.com/cala-morts-y-pregondo-con-ojos-geologicos/
http://www.descobreixmenorca.com/es/playas-de-menorca/playa-de-binimel%C2%B7la/
http://www.sociedadgeologica.es/galeria_fotografica.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Menorca
http://paramoribo.livejournal.com/33368.html?thread=382552







2 comentarios:

  1. Estupenda la descripción de Menorca.Me gusta la síntesis de lo que es la isla y las fotos lo ilustran muy bien.
    He ido dos veces allí y siempre vuelvo a Cala Pregonda.Además veo que la entrada es de junio,que me parece una época fantástica para ir.
    Felicidades por texto y fotos.

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    1. Muchísimas gracias por tu comentario, Estefanía.
      Me encanta que te haya gustado la entrada. Junio es un tiempo estupendo para ir, también septiembre, no hay tanta gente, aunque parece que este año se ha batido el record incluso en esos meses, según me han dicho. Besos

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